]]>
]]>
]]>Ya hace años que estoy aquí, pero no me acostumbro a la nieve, ni al frío.
Ni a esperar a Papá Noel bajo techo y con la estufa encendida.
En mis Navidades había cielos estrellados, ventiladores y mosquiteros.
Y los Reyes de Magos de mi infancia llegaban con el torso desnudo y los camellos cansados.
Hasta que naciste vos, Iker, yo echaba de menos mis Fiestas Navideñas calurosas... Pero ya no. Ahora el calor está en tu mirada y en tu abrazo.
Ojalá tengamos Felices Fiestas siempre, hijo. Con frío o con calor. Y que Papá Noel nos regale siempre estar juntos y en familia.
]]>No siempre son como uno querría. A veces los hay un poco brutos. Y no siempre tienen la cara que queremos que tengan. Y no siempre reina la paz y la armonía en una familia. A veces nuestra familia no es del todo tradicional. Y otras veces nuestra familia no es lo que se dice "civilizada".
Pero es la nuestra Iker. Cada uno tiene la que le toca. Y te lo digo por experiencia, hijo: es mejor tenerla cerca. Cuando estás a 12 mil kilómetros te das cuenta de eso.
Esta es la tuya. No es lo mejor que podrías tener... Pero nadie te querrá más en toda tu vida.
]]>Algunas veces esto ocurre por culpa de la rutina. O también pueden ser las drogas. O por culpa del alzeimer.
O quizás sea a causa de la rutina, quién sabe. O de las drogas, o tal vez del alzeimer.
Lo cierto es que a veces nos despertamos y nos parece que todo está igual, que nada ha cambiado, que las personas repiten una y otra vez lo mismo.
A veces esto ocurre por culpa de la rutina, o de las drogas, o del alzeimer.
]]>El sexo es el único motivo por el que las mujeres todavía no nos han aniquilado. La única razón por la que nos necesitan.
Ya han aprendido a hacer la política ellas solas, a dirigir el fútbol y a jugarlo, y también descubrieron nuestro último gran secreto: seducir mujeres.
Ahora sólo nos queda el sexo, la procreación, la continuidad de la raza. Espero, Iker, que cuando crezcas la genética no haya avanzado mucho más...
Porque si un día las bolas chinas pueden dejarlas embarazadas sin nuestra ayuda..., estamos acabados.
]]>Si hubieras nacido en el Renacimiento, en el siglo quince, los michelines te habrían jugado a favor. O en Japón, por ejemplo. Donde todos los niños quieren ser luchadores de sumo. O en la casa de Botero, donde las redondeces se convierten en obras de arte.
Pero no. Has nacido en este siglo, en occidente y en una familia un poco esmirriada.

Bueno, no todos. Hay uno de tu sangre que tiene su buen barrigón de vino.
Y es justamente por eso que te lo imploro, hijo mío. Mantente lejos de la botella, Iker. A veces el biberón es un viaje de ida... al mundo de los abuelos.
]]>Por ese motivo, hemos inventado una cosa muy útil que se llama "la ropa".
Pero como también nos gusta la vergüenza, casi al mismo tiempo inventamos "la moda", que es una forma de avergonzarnos igual, aunque no estemos desnudos del todo.
Con la moda nos sentimos desnudos de buen gusto.

Claro que hay cosas peores Iker. Y una de ellas es tener un abuelo sado-masoquista... Hay personas que, desnudas o vestidas, no tienen remedio.
]]>Estos estados también se llaman el alma y la carne.
El alma es el estado puro del hombre, su bondad, su ánimo de superación, su generosidad, y sirve para que se llenen de plata los que escriben libros de autoayuda.
La carne es el costado salvaje del hombre, sus deseos, sus instintos y sus pasiones.

A veces tu madre, Iker, se va al bando del alma y el espíritu. Y yo sufro un poco. Sufro porque soy hombre y porque soy argentino.
Y es que nosotros no podemos estar mucho tiempo sin un buen pedazo de carne...
]]>En Argentina los amigos nos tocamos más, y hasta nos damos besos... de hombres. Aquí eso solamente ocurre cuando hay mucho alcohol de por medio.
Ni siquiera los jugadores españoles se abrazan demasiado después de un gol... En Buenos Aires sí. Por alguna razón entre nosotros hay más confianza.

Hoy me costó mucho darle la mano a un amigo, Iker. ¿Será que estoy perdiendo mi argentinidad?
Pero al final lo hice, y fue casi como un beso en la boca.
]]>Yo, cuando miro hacia atrás, la veo a tu madre nítidamente, pero cuando miro hacia adelante, a veces se me hace difusa.
Lo que de verdad importa sos vos, que estás en mitad de mi pasado y de mi futuro. Pero me gustaría haber sido un héroe, haberme jugado la vida por tu madre.

Y que ella lo sepa, claro.
No hay acto heroico más estúpido que el que hacemos sin que nadie nos vea.
]]>Mamá y yo estamos en una etapa de risas y de juegos... pero todavía son juegos de mesa.
Si dios quiere, algún día volveremos a los juegos de cama, que en indio se llaman cama - sutra, y son más divertidos que el parchís.
En los juegos de cama no hay dados, ni peguntas, ni respuestas, ni tablero.

Suelen haber sólo dos participantes, y el objetivo es permanecer y mantenerse, Iker.
El amor es un juego extraño, hijo, porque cuando un jugador se retira y no quiere jugar... el que pierde es el otro.
]]>La amistad masculina, Iker, es una música maravillosa, pero cuando se mete en el medio una mujer, todo comienza a desafinar...
Y si por casualidad vives con tu amigo del alma, y tu amigo del alma decide casarse, entonces te pega un patadón y te deja en la puta calle.
La calle no es un mal lugar, Iker, sólo que no tiene techo arriba ni colchón debajo.
Hay una sola cosa en el mundo peor que estar sin amigos...
Y es estar otra vez sin llaves.
]]>Tranquilo, Iker. Los niños todavía están a salvo de este castigo.
Pero no están a salvo los chinos, ni tampoco los judíos.
Ni ahora tampoco los homosexuales, aunque sean militares.
No están a salvo ni las chicas blancas ni los chicos negros.
Ni siquiera los feos, ni los viejos, ni los famosos, ni los andróginos.

El matrimonio es una epidemia muy extraña. El que la ha cogido se quiere curar, y quien aún está a salvo se muere por contagiarse.
El amor es muy pequeño, hijo mío. Y el matrimonio es muy grande. El matrimonio y el amor son una pareja que no tiene mucho futuro.
]]>